Habilidad 2 – Negociar prioridades
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Descripción
Cuando haces tu definición de tareas de forma correcta, te resultará obvio lo que tienes que hacer a continuación. Esa claridad es fundamental para avanzar. Sin embargo, el reto aparece cuando surgen imprevistos que mueven tu planeación. Aquí el mayor error es aceptar lo que te llegue, sin negociar prioridades, por miedo a que te etiqueten como “difícil” o “con poca disposición”. No digas que sí a todo por quedar bien, porque el costo será tener más pendientes de los que realmente puedes manejar, y entonces si quedarás mal con alguien.
A veces tendrás la tentación de no hacer planeación, “al cabo siempre te mueven todo”. Recuerda lo siguiente: Si tú no llenas tu agenda, alguien la llenará por ti; y lo que no está en tu calendario no existe. No puedes negociar si no tienes planeación que mostrar. ¿Cómo te vas a negar a hacer un pedido de último momento si no le puedes decir a tu jefe exactamente en lo que estás trabajando ahora mismo? Solemos creer que negociar es negarse, pero negociar es cuidar las metas del equipo y la empresa, porque “si tengo que hacer esto, debo de hacer aquello”.